Muerte del amante

Cuando muere un amante, y en este caso me refiero a una relación extra-marital, al duelo se le conoce como duelo “no reconocido”.
Generalmente los dolientes no se acercan a buscar ayuda por miedo a ser discriminados, rechazados o señalados; miedo a sufrir “muerte social”, es decir a enfrentar la censura y la marginación que acompañan cualquier actitud, acción, o decisión, que se aleje de las normas que dictan algunos grupos de la sociedad. El doliente teme enfrentar el repudio de estos grupos.

Es un duelo inconfesable, que no puede salir a la luz pública, por lo tanto se sufre en soledad, es un duelo silente que se inicia por la ausencia de una figura importante, se mantiene en secreto para evitar la presión social y los comentarios mordaces e incómodos.

Se dan casos en donde los amantes laboran en el mismo lugar y tienen que continuar con su ritmo de trabajo de forma inmediata, y comportarse como si no hubiera pasado nada; prefieren callar, ya que es difícil que alguien entienda su dolor y los acompañe sin señalarlos o juzgarlos.
Algunas personas ven a las mujeres como oportunistas o vividoras, tienen la creencia de que ellas no se involucran emocionalmente en estas relaciones. Por eso, en muchos casos permanecen en total anonimato y tras la pérdida de su pareja se quedan solas.

El hecho de que la muerte del amante sea un duelo no reconocido socialmente, no significa que quien lo está viviendo no necesite ayuda para superar el dolor.
Una relación así se encuentra fuera de los límites permitidos, por lo tanto existen actividades que no se realizan entre estas parejas, como mostrarse abiertamente en público.
Cuando alguno de los involucrados muere, el sobreviviente casi nunca acude al funeral, tiene que seguir oculto y vivir este proceso de forma sumamente dolorosa pues no puede despedirse, no puede hacer acto de presencia para acompañarlo en sus últimos momentos y ver a la persona amada por última vez.

Si hubo una enfermedad previa a la muerte o una hospitalización, la visita es únicamente permitida para la familia y los amigos, los amantes no participan en la toma de decisiones, están imposibilitados para tomar su mano en el momento de la muerte, o poder besar el rostro que la muerte se ha llevado.
¡No estar de ninguna forma con el ser que se ha amado debe ser muy triste!

En caso de que la familia sepa de la existencia de esta relación extra-marital, estarán atentos para negarle el acceso, o cualquier tipo de acercamiento.
Si los amantes procrearon hijos, también corren el riesgo de quedar desprotegidos, aun cuando los hijos hayan sido reconocidos legalmente. Generalmente el amante y su descendencia no son incluidos en el testamento.

Este tipo de relaciones carecen de apoyo social y emocional, los involucrados son orillados a vivir en completa soledad y dolor la muerte de su pareja. Algunos sí están conscientes de las implicaciones de una relación de este tipo y deberán llevar a cuestas el duelo en soledad. Sin embargo, vivir la pérdida es muy diferente, es llevar el dolor en lo más profundo de su ser.

Actualmente, cada vez son menos las personas que pierden a su amante y tienen que vivir el duelo en solitario, ya que existen instituciones que ayudan al afectado, tratándolo con respeto y aceptando por completo la relación que sostenía. En este tipo de redes lo único que se pretende, es acompañar a la persona en duelo, para que éste sea más llevadero y pueda elaborar su proceso en tiempo y forma.

Hay que aprender a cerrar ciclos, no permanecer inmersos en el dolor más del tiempo necesario, pues se dejan escapar grandes momentos de alegría y realización.
Toda pérdida genera un cambio y ésta de alguna forma nos ayuda a crecer y a madurar.
Esta pérdida se puede llevar a cabo con la guía de un profesional, y si aprendemos de cada experiencia estaremos adquiriendo herramientas para afrontar las siguientes pérdidas.

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9 Comentarios

  1. Anónimo
    9 febrero, 2017 at 4:52 pm — Responder

    He vivido esta situación. La soledad, tristeza y desesperanza que se siente son infinitas. La dificultad para asimilar la pérdida es inmensa: un duelo que no se puede hablar es un duelo que no se cura.

  2. Lulú
    15 febrero, 2017 at 10:59 pm — Responder

    Anónimo trata de buscar ayuda y veras que el proceso será más llevadero, además te repito, un terapeuta está para ayudar, no para juzgar, te mando un fuerte abrazo!

  3. Lety JR
    15 abril, 2017 at 10:02 pm — Responder

    Es necesario despedirse de la persona amada, para dejarlo ir y vivir en paz. Agradecerle a la vida por haberlo conocido y decirle cuanto lo amas. el dolor en el corazón poco a poco debe aminorar…

    • Lulú
      26 abril, 2017 at 4:58 pm — Responder

      Es verdad Lety JR es importante despedirse de aquel ser que seguramente ofreció muchos gratos momentos, es necesario cerrar círculos

  4. Narelo
    30 abril, 2017 at 11:19 pm — Responder

    Que artículo tan impresionante. Justo lo que a mi me pasa. Es un dolor tan sutil y tan hiriente a la vez que sientes que la vida también se te va a ti. Extrañamente caí en una situación de éstas (que no se la deseo a nadie) terminé la relación unos 7 años antes de que él muriera por amor propio , por dignidad porque siempre supe que la amante pasa por el anonimato , la indiferencia etc. Etc. Sin embargo mi corazón resistió al paso del tiempo. Luché contra la necesidad de estar con él. ya casi un año de su muerte… y mi corazón no deja de pensarlo, de extrañarlo. No sé si acabará este dolor que me consume tan lentamente.

    • ANÓNIMO
      15 mayo, 2017 at 11:02 am — Responder

      Busca ayuda y habla con alguien sobre el tema. Es lo major que puedes hacer por ti.

  5. Lulú
    4 mayo, 2017 at 11:05 pm — Responder

    NARELO imagino el sufrimiento que debes de estar viviendo, el haber luchado durante tantos años en contra del profundo amor que sentías, cuando de pronto la muerte se lo ha llevado y tu, sola, inmersa en el dolor que aún embarga tu corazón a pesar del tiempo transcurrido, lo único que te puedo recomendar es que busques apoyo terapéutico, estas a tiempo para no quedarte en un duelo crónico, tienes derecho a recuperar tu vida,tienes derecho a la felicidad y solamente lo vas a lograr sanando las heridas del pasado, te mando un cálido abrazo!
    Gracias por leer nuestros contenidos.

  6. Kory
    31 julio, 2017 at 1:05 pm — Responder

    En estos momentos yo soy pasando x esto…. Y duele tanto.. No pude estar ahí ni despedirme d el… Fue lo mejor k pudo pasarme y aunk solo me kedo un ls bellos recuerdos No es fácil asimilar su partida…. NOC kmo vivir sin el… Siento k no aguanto 😥

  7. Lulú
    10 agosto, 2017 at 4:46 pm — Responder

    KORI imagino que debe ser muy duro lo que estás viviendo, te mando un abrazo, mi sugerencia es que busques apoyo de un tanatólogo para salir adelante

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