¿Es el asilo una buena opción?

Nuestra cultura, durante muchos años, se dedicó al cuidado de los ancianos.
Generalmente los hijos se iban haciendo cargo de los padres y éstos a su vez de los abuelos, sin embargo las condiciones culturales, sociales y laborales han cambiado.

Hoy por hoy las oportunidades de trabajo o de negocio se pueden presentar de tal forma que tengamos que cambiar nuestro lugar de residencia a otro estado o incluso a otro país.
Con el paso de los años nuestros padres tienen la necesidad de depender de nosotros, en ocasiones se puede formar una red de apoyo entre hermanos, pero también hay casos en los que solamente hay un hijo y éste no puede cuidar a sus progenitores, ya sea porque vive en otro lugar o bien porque representa el sostén de toda la familia, incluyéndolos.

Algunas personas mayores se niegan a mudarse a un asilo, sin embargo hay quiénes se han visto en la imperiosa necesidad de recurrir a ello, para que ahí les proporcionen la atención que necesaria.
En ocasiones no pensamos en las implicaciones de tener un adulto mayor con necesidades específicas, como por ejemplo :

Que ya no es autónomo.
Que necesita medicamentos .
Que padece una enfermedad crónica.
Que está postrado en una cama.
Que ya usan pañales.

El manejo de un adulto, para nada es igual al manejo de un bebé, lo digo porque hay quien hace esta comparación, un adulto pesa más y se necesita saber moverlo de un lugar a otro para no lastimarlo.
Por lo mismo muchos familiares terminan lesionados de la columna.

Hay quienes si cuentan con los recursos económicos para poner a disposición del adulto o enfermo dos y hasta tres cuidadores, para que se encarguen de bañar, vestir y darle de comer al enfermo.
Cuando se tiene esta ventaja la familia está mas relajada y todo funciona mejor, se puede brindar tiempo de calidad al familiar. Pero cuando esto no es posible, todo se vuelve más estresante, entre el trabajo, la propia familia, las distancias y otros factores, se empieza a desgastar el ánimo y la relación, todo se vuelve más complicado.

Un asilo cuenta con personal calificado para el manejo de los residentes, teniendo un lugar limpio, ventilado, con asistencia médica constante, aseo personal, atención y todo lo necesario para que viva dignamente. Lo único que tenemos que hacer es darnos tiempo para visitarlo.
A veces esta decisión es más acertada que tratar de abarcarlo todo, tal vez pensamos que este servicio afectaría nuestra economía pero puede resultar más caro hacerlo por nuestra cuenta.

Valdría la pena evaluarlo, analizar los pros y los contras.
Por ejemplo, en las personas que presentan senilidad, falta de memoria o Alzheimer, la vulnerabilidad aumenta, corren peligro por olvidos tales como dejar abierta la llave del gas.
Otros se tornan agresivos y representan un riesgo para sí mismos y para los demás, hay quien se sale de la casa y nadie se da cuenta.
Para los que viven solos, los riesgos aumentan, pues a veces ya no saben el camino de regreso a casa, dejan la puerta abierta, o le permiten la entrada a cualquiera.

Intentar llevar a nuestro familiar a un asilo no es una decisión fácil de tomar, porque tenemos la costumbre, la tradición que durante años ha prevalecido en nuestra cultura, que nos hace creer que llevarlos a una institución es evadir responsabilidad y también el peso de “el qué dirán”.
Sin embargo, hay que ubicar la realidad. Lo que está pasando y las consecuencias que pueden presentarse. Dejar a un lado la culpa, para dar paso a la objetividad.
Hacer un compromiso consigo mismo para no abandonarlo, recordar que es la mejor decisión en este caso y la tranquilidad de todos.
Habrá que darse a la tarea de buscar la casa de reposo que se ajuste al presupuesto y que además resulte ser un espacio digno de nuestros padres.

Generalmente las personas que dan atención en estos lugares son pacientes, brindan apapacho y proporcionan contención a los residentes, además del cuidado necesario.
Este cambio es una pérdida que también requiere atención, habrá que trabajarla desde el punto de vista más importante que es la seguridad y la tranquilidad de todos los involucrados.

Lulú Ruiz Niño
55 2106 8050

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1 Comentario

  1. Monica
    12 agosto, 2016 at 6:30 pm — Responder

    Asilo!!!!👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼 o eutanasia pedida con anticipación.

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