Conecta tus sentimientos

Recuerdo que en una ocasión, estando con dos de mis hermanas, comenzó a llover muy fuerte y las tres empezamos a externar nuestro sentir respecto a la lluvia, las tres coincidimos en que teníamos una sensación de desamparo, de tristeza y de sentirnos huérfanas. Cuando este encuentro se dio todas ya estábamos casadas y con hijos, ya teníamos treinta y tantos años.

Pues bien, lo que sucedió fue que cuando éramos unas niñas murió nuestro padre, entonces yo tenía 8 años, soy la mayor.

En ese momento para mi fue muy claro lo que me ocurría cuando llovía y el porque de ese sentimiento, velamos a mi papá en un pueblo, en la casa de uno de sus hermanos y la costumbre es cargar el ataúd e ir todos en procesión hasta el campo santo. Cuando salíamos de la casa empezó a llover, cuando llegamos al panteón ¡el cielo se estaba cayendo! Llovía a cántaros, recuerdo estar parada en la orilla de la fosa y pensar:

– ¿Cómo puede ser posible que aquí lo vamos a dejar? Va a estar solo. Va a tener frío. Le está cayendo agua y se va a mojar.

Encima de todo lo que pensaba, para mi fue horrible ver como todavía se atrevían a ¡echarle kilos de tierra encima!

Y entonces él se quedo ahí para siempre… solo.
Falta poco para que él cumpla 50 años de fallecido y los recuerdos siguen en mi mente como aquel día.
Sin embargo, cuando hice consciencia de que conectaba la lluvia con el recuerdo de lo vivido aquella vez, deje de sentirme sola, abandonada y huérfana.

Cuando murió mi madre y la llevamos a sepultar, porque ese fue su deseo, en cuanto comenzaron a echar la tierra sobre el féretro me retiré para no ver, se me hace algo muy fuerte, en cambio la cremación se me hace algo más sutil, más suave, menos doloroso.

La importancia de conectar nuestros sentimientos con nuestras percepciones nos hace vincular con el por qué y nos brinda la oportunidad de ir superando situaciones dolorosas, de ir sanando nuestro cuerpo, nuestra mente y ¡vivir más libres!

Lulú Ruiz Niño
55 2106 8050

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