Aprender a esperar (otra vez)

Aprender a esperar, a relajarse en el paso del tiempo.
Poder diferenciar claramente cuándo sentarse a esperar, es gran comodidad y cuándo, enorme sabiduría. Reconocer el momento en que las semillas están plantadas y regadas.
Que el pasto crezca es tarea del tiempo.
Esperar, dejar, soltar, respetar tiempos ajenos.
Manejar la ansiedad de lo no resuelto. La incertidumbre de lo que vendrá, es lo único cierto.
Cosas sin resolver son la vida en movimiento.
Aceptar la limitada responsabilidad de cada relación, que no lleva por titulo más que el propio nombre. Cuidarse, no exponerse, tomar distancia, y respirar hondo para calmar latidos de impaciencia .
Esperar poniéndonos cómodos en la espera, dejar que las fichas caigan, que las aguas decanten y confiar en que el mundo no se detendrá si no nos movemos.

Que donde tomemos la foto nos invite a tomarnos un tiempo de espera.
Desconectados con el afuera, para vernos por dentro.
Reflexionar, medir, sentir, aflojar.
El reloj a un lado por un momento, y no viéndonos de frente apurando aquello que sólo traerá el tiempo…

Digiprove sealCopyright secured by Digiprove © 2016
Anterior

Ser mujer

Siguiente

Dando por hecho...

Sin comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>