Social es más social que nunca

Les comparto este artículo que me encantó y que debemos leer.

Se habla continuamente de como las nuevas generaciones han perdido el contacto personal culpando de esto a las redes sociales y a los dispositivos móviles. Visto desde la superficie parece que así fuera. Millones de personas en lugares públicos con sus dispositivos siempre encendidos enviando mensajes de texto y voz y miles de fotografías. La actividad en redes sociales que reporta millones de acciones por minuto puede ser un indicador de que todos estamos inmersos en el mundo digital y desconectados del mundo real. Pero la verdad es que en ningún momento de la historia hemos estado más y mejor conectados como sociedad. Esta aseveración que parece temeraria esta perfectamente fundamentada en el cambio de conducta social que hemos tenido en los últimos cinco años.

La manera en como nos estamos uniendo como personas y abriendo canales de confianza es realmente fabuloso. En un mundo en que el terrorismo ha cobrado fuerza y ha sembrado temor en la población pacifica, pareciera no dar cabida a lo que decimos pero la revolución silenciosa de la sociedad tiene una fuerza extraordinaria.

Se imaginan invitar a completos desconocidos a subir a nuestro auto y llevarlos a su destino, mejor aun imaginen anunciar que haremos un viaje a un lugar fuera de la ciudad y queremos invitar a quien vaya al mismo lugar a que suba y viaje con nosotros a cambio de cooperar con los gastos del auto.

Esto que nuestros padres, el sector de la población que más se queja de la falta de comunicación y participación de las nuevas generaciones, jamás harían. Esto sucede todos los días miles de veces en casi todo el planeta a través de UBER y Bla Bla Car.

Ahora piensen en la posibilidad de abrir su casa para recibir a extraños. A nuestra casa, nuestro cuarto, nuestra cocina, ¡nuestro baño!

Tengo amigos que mi papá nunca quizo que se quedaran a dormir, imaginen lo que piensa ahora sobre el tema.

Lo más interesante es que no es una tendencia local, esto esta sucediendo en todo el mundo. Gracias a airbnb durante los atentados en Paris las personas abrieron las puertas de sus casa para recibir a quienes huían de la zona de desastre. La manera de correr la voz fue por redes sociales y dispositivos móviles por supuesto pero quien abrió la puerta de sus casas y quienes se refugiaron ahí se estrecharon la mano y se miraron a los ojos.

Hay otros ejemplos menos evidentes como Kickstarter donde las personas describen el producto o servicio que quieren desarrollar y su necesidad de capital y perfectos extraños a quienes les parece buena la idea contribuyen con su dinero para apoyar el arranque de negocio de personas a quienes no conocen y que quizá vivan a muchos kilómetros de distancia.

Gracias a las redes sociales sabemos donde están y que hacen nuestros amigos del kinder, la primaria hasta la carrera. En otra época se perdía el contacto con estas personas para siempre en cuanto íbamos a distintas escuelas o trabajos. El punto positivo es que mediante estas comunidades virtuales se han salvado vidas, por donación de sangre, al encontrar a personas desaparecidas y poner en contacto a familiares que se han distanciado por cualquier motivo.

Linkedin nos mantiene en el radar de las marcas y empresas donde nos interesa trabajar, o en contacto con clientes potenciales a quienes podemos apoyar en el arranque de sus empresas también desde cualquier lugar del planeta.

Ejemplos hay para una larga conversación, airbnb por ejemplo: Un hombre de Estados Unidos decidió visitar Paraguay y encontró una villa adorable y perfecta para su vacación. Al poco tiempo de llegar sufrió un infarto, los propietarios de la casa lo asistieron, lo llevaron al hospital y estuvieron a su lado hasta que fue dado de alta. Al final lo recibieron en su casa hasta que pudo regresar a su país. Hoy se mantienen en contacto, por Facebook por supuesto.

También hemos escuchado historias negativas de todas estas marcas pero en realidad las experiencias negativas son un porcentaje mínimo y habrá que tomar en cuenta que siempre han habido historias de terror en el transcurrir diario por el mundo desde siempre, tanto en un hotel de 5 estrellas como abordo de un taxi.

Siempre que aparecen tecnologías disruptivas surgen voces negativas anunciando el fin de la sociedad y la muerte cerebral de las nuevas generaciones. Sin ir más lejos las viejas generaciones llamaron la caja para bobos a la televisión y pronosticaron que las familias iban a dejar de comunicarse y que las nuevas generaciones no harían nada con sus vidas. Bueno pues estas nuevas generaciones han llevado a cabo un montón de ideas y empresas destructivas que incluso parece que acabarán con el reinado de la televisión. La realidad parece ser que nos lleva a un punto en el que las personas pueden trabajar en lo que aman desde cualquier punto del planeta y el correcto uso de las nuevas tecnologías les pone en las manos más tiempo para estar con sus amigos y con su familia tiempo que antes, cuando nuestros padres llegaban a la casa a las 10 de la noche cuando estábamos dormidos y se iban a las 7 de la mañana antes de que nos despertáramos. Hoy yo trabajo desde mi casa, acompaño a mis hijos a desayunar y generalmente comemos juntos platicando y riendo o a veces viendo una serie en Netflix por horas y horas.

Tuve la suerte de conocer a mi bisabuela, mujer que vivió casi 100 años y a quien le toco ver desde la invención del automóvil hasta viajes espaciales y cada nuevo invento exclamaba ¡Se va a acabar el mundo!

La sociedad esta más comunicada que nunca en tiempo real y desde cualquier punto del planeta. Hoy podemos decidir viajar a muchas partes del mundo y llegar directamente a casa de una familia quien nos recibirá con los brazos abiertos nos puede llevar al aeropuerto una persona en su propio auto y al llegar a nuestro destino habrá también una persona que nos reciba y nos deje en la casa de la familia que elegimos semanas atrás y a quienes ya conocemos gracias a las redes sociales y quizá formemos lazos de amistad que duren mucho tiempo y que se estiren cientos de millas de distancia.

La economía es hoy mas directamente relacionada entre individuos, como en los ejemplos anteriores una persona le paga a otra persona por un servicio o alguien invierte directamente en algún proyecto de una persona sin que haya bancos de por medio. La estructura económica es social: Personas trabajando con personas, personas dando servicio a personas y personas en contacto continuo en todo el planeta.

Quien diga que las nuevas generaciones están sumergidas en las pantallas de sus dispositivos móviles no ha abierto los ojos a la realidad o quizá tenga la nariz entre las páginas de un periódico o este pegado a la televisión viviendo en el siglo pasado.

Fuente: LinkedIn
Escrito por Manuel Yañez

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