El mismo sueño

-¿Cómo que yo también? ¡¿Haz despertado a esa hora y haz tenido el mismo sueño?!
-¡Si! y para serte sincero me causa escalofríos sólo pensarlo.
-¿Podrías volver a contarme desde el inicio al fin tu sueño?
-Marisol ya te lo he contado, aparte estaba bromeando sobre mi miedo.
-¡Pero Ernesto¡ !¿Es que acaso no es extraño y escalofriante?!
– ¡Por el amor de Dios Marisol! ¡Tienes 28 años y eres una exitosa escritora! Sé que tienes bastante creatividad pero tu más que nadie sabe que las cosas como esas no existen.
-Ernesto ¿Que soñáramos el uno con el otro en medio del callejón de la calle Manzano y que nos asesinaban no te dice algo?
-Ahora mismo tengo una junta pero más tarde te marco ¿Está bien?
-Si, ya me voy.
Marisol salió de la rústica casa de Ernesto para dirigirse a su estudio justo arriba de su departamento, cuando iba pasando por la fuente de un pequeño parque cerca de su colonia. Recordó que tendría que pasar por la calle Manzano e indiscutiblemente por el callejón de su sueño.
Las manos comenzaron a sudarle y su corazón golpeaba contra su pecho con brusquedad, agitada metió la mano al bolsillo de su gabardina larga para sacar un pañuelo y limpiarse las palmas de las manos húmedas, pero algo la detuvo en seco y la dejo helada. Se miró los puños de la gabardina y la boca se le secó, tenia la misma gabardina que en su sueño.
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1 Comentario

  1. Vero mahi
    7 noviembre, 2017 at 11:50 am — Responder

    Y luego?
    Ya quiero leer la continuación!!!

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