Berta

Un ser humano se puede juzgar por la forma en que trata a los animales.
Mahatma Gandhi

Todavía tenía unas cosas por hacer,  pensé que ya había pasado todo el día en la calle, decidí regresarme y dejar para el día siguiente los pendientes.
Llegué a mi casa y encontré todo normal como siempre…
Era la “hora feliz”, así bauticé ese espacio en el que ya se fueron las personas que trabajan en mi casa, mis hijas y esposo no han regresado de trabajar, y me quedo totalmente sola…
Hasta hace unas semanas me di cuenta que sola no estaba, sostenía largos soliloquios y mis perros, Berta de 11 años y Moi de 10, eran fieles espectadores. A donde yo caminaba ellos caminaban, en donde yo me sentaba ellos se echaban al lado. Una deliciosa soledad acompañada.

Entré a mi casa, me preparé un café y vi marcado en el calendario que cuelga en la cocina, que era el día para dar la segunda toma de la pastilla para desparasitar a mis perrhijos. Así que de una vez les di la medicina y nos acomodamos en la sala de tele.

Berta era consentida, caprichosa, una diva en toda la extensión de la palabra. Se lo había ganado a pulso después de haber pasado los primeros 6 meses de su vida encerrada en un jaula en la tienda de mascotas. No solemos comprar nada en esas repugnantes tiendas. Pero era la raza que me encanta, estaba a mitad de precio y tenía una mirada tan tierna, que fue imposible no comprarla.
Al llegar a la casa, corrió por primera vez en el jardín, y por primera vez en su vida… saltaba, brincaba, estaba feliz. Al día siguiente amaneció muy enferma. No comía, no levantaba la carita, no se movía. La internamos en el hospital una semana y salió adelante, estuvo 10 días más tomando ensure en gotero y mucho amor a cubetadas, de toda la familia, recuperándose así por completo. Después de tanto apapacho se convirtió en una estrella de cine.

Sentada en el sillón, disfrutando el café que me acababa de servir, noté que Berta estaba inquieta.
Algo quería decirme sin duda. Pensé que quería salir al jardín a hacer pipí y la saqué, bajó la escalera y la subió perfectamente. Seguía inquieta, se subía en mí, me daba vueltas y se tallaba la cabeza en el sillón. Pensé entonces que tenía comezón en las orejas y se las limpié. Tomó un poco de agua y empezó a vomitar. En menos de 3 minutos se desplomó en el piso de la cocina. La levanté, la abracé mientras corrí al coche para llevarla al hospital veterinario que está a unas cuadras de mi casa. Sentí dos o tres latidos del corazón en mis manos, ya muy tenues… la separé de mi cuerpo y nos miramos por última vez. La apreté contra mi cuerpo y así manejé todo el camino. Llorando, inundada de dolor y tristeza.
En la clínica me confirmaron que ya no había nada más qué hacer.

Hay personas que creen que no tiene importancia, o que los animales están en un nivel inferior a los humanos, para nosotros Berta y Moi son parte de la familia, son seres vivos hermosos y fieles que amamos y cuidamos como al resto de los integrantes.
La muerte de Berta es una gran pérdida para todos. Nos cuidó y nos amó todos los días y eso se queda en el corazón para siempre.

 

 

Digiprove sealCopyright secured by Digiprove © 2017
Anterior

La verdadera amistad

Siguiente

Resistencias de cambio

5 Comentarios

  1. Alejandra
    11 abril, 2017 at 10:56 am — Responder

    Te abrazo muy fuerte, Maraca! Definitivamente esa soledad acompañada de un perro es un privilegio. Te quiero

    • Yolanda Fentanes
      Yolanda Fentanes
      11 abril, 2017 at 11:08 am — Responder

      Gracias Ale querida! Te quiero mucho!

  2. Lulú
    12 abril, 2017 at 9:36 am — Responder

    Berta vivirá para siempre en tus recuerdos, que bendición para ella haber llegado a ti, te mando un fuerte abrazo

  3. Maribel Iglesias
    18 abril, 2017 at 12:52 pm — Responder

    Ay, abrazo apretado! Son familia sin duda

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>