Miércoles de plaza

Jamón de pavo y pierna; tocino, salami y un poco de chorizo (¡ojalá que encuentre el mismo de la semana pasada!), queso Manchego, de cabra y amarillo también… Panela -porque ahora sí empiezo la dieta- y Oaxaca que no puede faltar en las quesadillas.

…Danoninos rojos y amarillos, Yakult y yoghurt del que viene con Choco-Krispis a un lado. ¿Qué me había dicho la nena?… ¡Ah, ya! Que si no encuentro con Choko-Krispis, traiga de los que vienen con Frutilupis pero por ningún motivo los de granola. Mmm… qué más… ¿Leche? No, mañana es miércoles y viene el lechero. Qué bueno porque odio cargar esas cajotas. ¿Quién habrá decidido que es muy sano tomar leche, con lo feo que sabe? Para colmo de males, el gordo parece un becerro tomando leche a cada rato, sobre todo después de jugar fútbol. Por cierto, mañana tiene entrenamiento a las 4:00, ¿Qué hora será?

Volteo a mi buró y el reloj digital con sus numerotes rojos parpadeando me avisa que ya son las 12:45.

¡Chin! Una, dos, tres, cuatro, cinco… me quedan nada más cinco horas de sueño.
¡Qué asco! Marianita, por favor concéntrate en lo que estás haciendo para que ya termines y te puedas dormir.

…Huevo, zanahorias, limones, lechuga orejona… y hablando de orejonas, mañana a las cinco la nena tiene cita con el otorrino para ver si de una buena vez le cura esos mocos que no se le quitan con nada.

…Granada china, naranja, mandarina y jicamita piñatera para que el gordo la lleve de lunch con chile piquín… ciruelas, duraznos y manzanas… ¿Compraré Golden o Starkin? Puedo llevar mitad y mitad porque la ensalada queda muy bien con un poco de perón Golden y la Starkin es la preferida de Eduardo.
¡Pero qué beeestia soy, se me olvidó Eduardo! Ahora sí Marianita, o te concentras o te concentras y terminas de una buena vez.

Volteo a ver el reloj y nuevamente parpadeando con sus numerotes rojos, casi me grita que es la una pasadita. ¡Chin, menos de cinco horas!

Ni modo Mariana, como decía la monja de cuarto B:
-Ofréceselo a Dios por la paz del mundo y haz tus deberes con todo el corazón.

Mua, mua, mua, mi amor; ajá, sí yo también te quiero mucho. Eduardito; amo estas noches de pasión desenfrenada… sí, sí, como siempre estuvo muy rico. Tanto como comer un taco de caca, me quedo pensando.

…Tortillas de harina y de maíz…

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