Los Señores Pérez

La vida da muchas vueltas…
Una frase que he escuchado pronunciar por todas las personas que conozco y que no conozco también, en todos los contextos posibles e imposibles.

Tengo, o creo que será mejor decir ahora, tenía… tenía un vecino, el Sr. Pérez con quien crucé escasas palabras a lo largo de los 10 años que vivimos en la misma calle. Siempre un saludo cordial a la hora del encuentro, eso sí. Un señor mayor, alrededor de los 70 años, que vivía con su esposa. Nunca me pregunté si vivía alguien más con él ni me robó un segundo de mi tiempo imaginarlo.

Una sola vez lo escuché hablar, nos reunimos varios vecinos en la calle porque habían entrado a robar una casa. El Sr. Pérez estaba furioso:

-La culpa no es del gobierno, es de estos nuevos jóvenes tibios que no tienen huevos. No son capaces de hacer nada por este país condenado a la desgracia. En mis tiempos, hubiéramos salido a las calles con pistolas o en su defecto con machetes a hacérsela de pedo a los gobernantes que no son capaces de poner en orden a los criminales que nos acechan a diario. ¡La solución es matarlos a todos!

A mi me llamó la atención el énfasis con el que se expresaba, se veía claramente apasionado con el tema y ponía de manifiesto su temperamento. Evidentemente un hombre de esos que parecen un trueno, de esos que no le tienen miedo ni al diablo.

La semana pasada, platicando con la señora que trabaja en mi casa, salió el tema del vecino porque había un camión estorbando justo frente a su casa.

-No tarda en salir el Sr. Pérez a poner en su lugar a estos camioneros que se estacionan en donde se les pega la gana- dije orgullosa de tener al guardián del orden cerca.

-El Sr. Pérez ya no vive ahí- me dijo Felipa- Ya va a hacer el mes que se fue pa´Cuernavaca…

-¿Cómo? ¿Por qué?

-Pus la hija se puso perra y los corrió…

-¿Cuál hija?

-Ahí con ellos vivía la hija mayor, nunca se casó, no trabaja ni nada… un día bien tempranito le dijo a sus “papases” que ya quería vivir sola en la casa, que ya estaba cansada de verlos todos los días. Que se largaran a ver donde y los señores se fueron pa’ una casa que tienen en Cuernavaca.

¡No podía salir de mi asombro!
Parece que es un lugar común esto de que los padres son sometidos por los hijos. El Sr. Pérez, vestido de súperheroe, Uzi en mano, con los bolsillos llenos de granadas y todo tipo de explosivos se diluía lentamente en mi recuerdo. Ahora sólo podía verlo arrastrando los pies, con la cabeza gacha, seguro con una que otra lágrima rodando silenciosamente por la mejilla, subiéndose al coche para dejar su casa, la que él construyó hacía más de 40 años, porque su hija quería espacio.

Inevitablemente la asociación en mi mente es obvia… una puertita se abre despacito… rechinando… para dejar ver apretadamente un ojo y una boca que se asoman diciendo: esto existe, es más común de lo que te imaginas, la gente paga sus culpas de una manera equivocada cuando no tiene claro por qué tomó esta u otra decisión; no te olvides de ti, no te maltrates, no dudes de ti…

¿Acaso estos hombres violentos y aguerridos, temibles y rudos, se vuelven ratones indefensos y temerosos cuando aparece un hijo vestido de verdugo, con pasa montañas, sin oficio ni beneficio? ¿Tan común es?
¿En qué punto de la vida el pasado te acecha como buitre ávido de carne fresca al grado de estar dispuesto a perderlo todo por un hijo ingrato, bueno para nada, arrogante y poco inteligente; ese hijo de puta que se olvida de la compasión y la humanidad para darle paso a su egoísmo y su locura permitiendo que el padre olvide su lucha y sus logros?

Respiro profundamente, me incorporo y reafirmo en silencio:

-Cada quien está donde quiere estar. No malgastes tu tiempo lamentando la mala vida de aquellos que ya eligieron. Recuerda que olvidar esto es el principio de lo que seguramente llevó a estos Señores Pérez a perderlo todo, a perderse a ellos mismos.

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7 Comentarios

  1. Monica
    1 marzo, 2017 at 11:06 am — Responder

    😱😱😱😱 conozco a varios Señores Pérez! Qué pena y que buen consejo.

    • Yolanda Fentanes
      Yolanda Fentanes
      1 marzo, 2017 at 8:41 pm — Responder

      Sin duda un consejo que no debe olvidarse… bueno o malo… Te quiero!

  2. Mireya
    1 marzo, 2017 at 4:51 pm — Responder

    😱😱😱
    Yo también conozco a varios señores Perez!!! Por qué pasará este fenómeno?
    Muy bueno, Mara!

    • Yolanda Fentanes
      Yolanda Fentanes
      1 marzo, 2017 at 8:43 pm — Responder

      Yo estoy segura que este fenómeno se debe a la culpa mal manejada. A no saber el por qué de haber elegido o decidido x o y cosas.
      Lo que ellos no saben es que no hay culpa, por grande que sea, que permita regresar el tiempo y hacerlo de nuevo.
      Lo que si es posible es perdonar, aceptar y asumir.
      Te quiero!

  3. Evelia Vela
    7 julio, 2017 at 6:27 pm — Responder

    Hola Yolanda. Soy Evelia. Encontré tu página de Internet y me da mucho gusto que seas así de emotiva. Ví las fotografías que pusiste y me gustaría contactar a tu mamá saludarla. Les mando un fuerte abrazo a ti y toda tu familia.

    • Yolanda Fentanes
      10 julio, 2017 at 11:25 am — Responder

      Hola Eve! Qué gusto saber de ti, te contacto vía email.

    • Yolanda Serrano de Fentanes
      5 octubre, 2017 at 1:32 pm — Responder

      EVE,!!!!!!Que gusto volver a saber de ti!!!! TE busque hace tiempo y no fue posible encontrarte, de tal manera, que ahorita que veo este mensaje,inmediatamente me puse en contacto contigo!!! YA no vivimos en el DF,ahora vivimos en McAllen,TX, en donde nos tienes a tus ordenes!
      YA me imagino a Hugo, debe ser un muchachote a todo dar! Dale un fuerte abrazo de mi parte y tu recibe otro con mucho carinio y ojala pronto nos volvamos a ver!!!!!!

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