Me cambié de escuela por bullying

No era algo que yo planeaba hacer, obviamente…
Son de esas cosas que pasan porque te agarran sensible y vulnerable.
No culpo al mundo pero si creo que si fuera menos culera la gente este tipo de cosas no pasarían.

Todo empezó por un juego pendejo.
En la escuela yo tengo un grupo de amigas, las mejores amigas, Paola y Laura; en el mismo salón hay otro grupo de mejores amigas, el de Mariana, Estela y Georgina. Mi grupo y el de ellas nos llevamos bien y algunos recreos los pasamos juntas platicando nuestras cosas.

Al tiempo Estela y yo nos hicimos más amigas y me contó que estuvo saliendo con Raúl, que tenían más de 3 meses saliendo y un día de la nada le dejó de hablar. Le dije que a mi Raúl me platicaba por Facebook y Whatsapp desde hacía unas semanas y que me acababa de invitar a una fiesta con mis amigas. Estela no me dijo nada del tema y ahí se acabó el asunto. Yo me sentí tranquila porque le dije que iba a ir.

Llegamos a la fiesta y habían otros amigos de Raúl, todos de la escuela. Empezamos a shotear y comenzaron los juegos. Nos sentamos en círculo y me tocó darle un beso a Carlos y no quise porque era el ex de mi amiga Laura y entonces él se besó con otra niña que acababa de conocer. Dejaron de jugar y se fueron a la sala, ahí se agarraron. Laura estaba emputada con esto y empezó a shotear muy fuerte. Le seguimos y ya andábamos medio pedas.

Me tocó darle un beso a Raúl y se lo di, (besa rico)…
De ahí no pasó nada pero quedamos medio picados, la verdad, nos dábamos la mano, nos decíamos secretos, nos reíamos de todo… ligue total…

Al terminar la fiesta quedamos de no decir nada… lo que había pasado ahí, se iba a quedar ahí. Pinky Promise…

El lunes al llegar a la escuela Estela me enseñó una foto que le mandaron en donde nos estamos besando Raúl y yo. Me hizo un pedote y provocó que todos en el salón me dijeran zorra, puta, etc. Todos me odiaron ese día. Así es que salí a buscar a Raúl y le dije que era un poco hombre y que no me hablara nunca más. Me dijo que me calmara, que estaba tomando todo mal, que no habíamos hecho nada malo y él no tenía nada que ver con Estela. Que nunca habían andado y que yo debería aprender a ser fuerte y pelear por lo que quería.

Me quedé pensando en eso, ni siquiera estaba segura si era Raúl lo que yo quería…
Lo que quedó del año fue bastante malo. Todos me odiaban excepto mis amigas, pero tengo que reconocer que ellas empezaron a alejarse de mi. Se sentían presionadas de estar con la apestada del salón, con la zorra…
Y aquí es donde hablo de la gente culera. Como Estela era más popular que yo en la escuela a mi me juzgaron y me condenaron por algo que no fue malo. Me robaban cosas, me rompían los útiles, me embarraban caca en la mochila, me aventaban cosas… la pasaba muy mal, lloraba en secreto porque no quería que me vieran débil, yo actuaba como si nada me importara. Acabó el año y yo era una solitaria, comía sola y estaba sola, hasta el trabajo final lo hice sola porque nadie quiso hacer equipo conmigo.
Como era el último año de secundaria, hablé con mi mamá y le pedí cambio de escuela. Yo no iba a seguir ahí sola. Hice examen de admisión y entre rápido porque tengo buenas calificaciones.

Adios chismes, soledad y malas amigas.
A empezar un nuevo año.
Y así fue. Me recibieron súper bien en la nueva escuela, y empecé a hacer amigas rápido.
A la semana de empezar clases, me estaba esperando Raúl a la salida.
Me llevó a mi casa y platicamos todo el camino.
De ahí empezamos a salir, la pasábamos muy bien, me estaba enamorando de él y él de mi, o por lo menos eso era lo que sentía. ¡Mi vida era perfecta!

Un día me pidió que fuera su novia y desde ese día nos veíamos casi diario.
Me contaba que mis ex amigas ya eran del grupo de Estela y que sabían que andábamos. Que a él le trataron de hacer lo mismo que a mi pero como los niños son diferentes, no pasó nada. Pobres estúpidas…

La semana siguiente Raúl me invitó a comer a su casa. Estábamos solos. Él cocinó y me atendió como a una reina. Después sacó su guitarra y me cantó. Yo me sentía muy atraída hacia él, quería que pasara todo. Besándonos nos fuimos a su cuarto y nos desvestimos, los dos éramos vírgenes. Todo salió súper bien y hasta hoy seguimos perfecto. Nos amamos. No nos importan los chismes y nos reímos de Estela y sus amigas, ardidas e inmaduras que nos encontramos con ellas y nos barren.

¡Yo soy feliz!

 

 

 

 

 

 

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