La verdad sobre el corazón

Hace unos días llegué a la Ciudad de México, lugar donde nací, estaba desesperada por encontrarme con una gran amiga, tenía la incertidumbre de saber si seguía con ese carácter tan hermoso o había cambiado, por cosas que pasan en la vida….
En esta época muchas personas nos protegemos el corazón….

Llegó el día, nos veríamos en un café, llegamos a la misma hora y nos dimos un gran abrazo y le dije: – cuéntame todo, ¿qué es de tu vida?
No sentíamos el tiempo, cenamos también y terminamos cantando en un canta bar.

Me llamo mucho la atención que solo habíamos hablado de sus éxitos y de sus hijos ya todos adolescentes, más o menos a las 12 de la noche, una lágrima resbaló por su mejilla y me dijo:
– es mi corazón …
– ¿Cómo? ¿Qué? ¿Qué pasó?
– Me encontré al amor de mi vida Ivanna…
– ¿En dónde? ¿Hace poco? ¿Hace poco?
– Si. Platicamos durante horas, terminamos caminando de la mano y narrando lo mucho que habíamos amado…
Nos entregamos uno al otro con una química indescriptible … sentía cada beso, cada parte de mi vibraba.

Yo abría los ojos cada vez más
– Y… ¿y qué pasó?
– Llegue a casa vi a mi esposo … Inmediatamente sentí que ya no lo quería, puse todo mi empeño por dormir junto a el. Al día siguiente parecía como si él percibiera algo… Me trató como nunca y yo sentía una tristeza inmensa, no sabía cómo volvería a reconstruir mi corazón…
– ¿Y él? le pregunté.
– Nuestros encuentros se volvieron más frecuentes, era y sentía un amor cada vez mayor… Él se divorcio y yo sigo atada a mi esposo. Él comenzó una relación con otra mujer y yo enloquecía, me dejaba de hablar,
regresaba y sentíamos lo mismo, una química locamente brutal. Le dije que hiciéramos una vida juntos…
que no podía estar sin él….. me puso muchos, más bien miles, de pretextos. Me volví fuerte, empezó a buscarme y yo ya no quería verlo. Mejor me negué mucho tiempo, y él no dejaba de llamarme, hasta que llegó el momento de volverlo a ver. ¡Y volví a caer Ivanna! – me contaba a gritos.
– ¿Entonces?
– Estoy en la etapa en que mi corazón llora en silencio. Siento ansiedad, miedo, inseguridad, abandono y todavía esperanza.

Le conteste que para mi lo más valioso era el amor propio, que la cabeza es mas fuerte que el corazón,  que lo bueno lo recordará con cariño y que de lo malo aprendiera. Que pensara muy bien qué quería hacer con su vida, que jamas depositara su felicidad en los demás, que ella estaba primero antes de todo porque la vida se vive solo una vez.

Ahora ella me cuenta que está meditando mucho y esta sanando y rescatando el corazón de quienes lo arrugaron y pisotearon.

Moraleja:
Para amar a los demás .. primero tienes que amarte a ti.

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4 Comentarios

  1. anonimo
    14 agosto, 2015 at 12:42 pm — Responder

    y no sera que lo que le duele es que no se haya quedado con ella y no se siente culpable ni nada?

  2. martin flores
    18 agosto, 2015 at 1:49 pm — Responder

    ahora resulta que hay que compadecer a las zorras que engañan a sus maridos… por eso el mundo esta jodido, se han perdido los valores

  3. Juanis
    19 agosto, 2015 at 2:07 am — Responder

    me encantooooo!!

  4. anonimo
    22 agosto, 2015 at 5:33 am — Responder

    Ivanna, amo este tipo de historias, cuentame otra

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