¿El amor de mi vida?

El amor de mi vida me dejó cientos de heridas, malos recuerdos y se convirtió en mi peor pesadilla.
Aún no puedo olvidarlo ni dejar de pensar en él. Sufro mucho, es una tortura.

Ha sido la relación más importante que he tenido en mi vida, sueño con él todas las noches, lo extraño, lo lloro, lo anhelo. Dejó una marca indeleble, una huella que no se borra el día que me dejó hace seis meses y por si fuera poco, me dejó sabiendo que estoy embarazada.

Tengo 20 años y hace seis meses que no veo al padre de mi futuro hijo que nacerá en enero. Lo conocí en la primaria, íbamos en la misma escuela aunque él es dos años mayor que yo. Siempre tuvo novias, desde muy chico y siempre me gustó. Más o menos a los 15 años me invitó a salir, sentí que me desmayaba cuando oí su voz. Me arreglé, me compré ropa, me hice un facial y lo esperé ansiosa. Ese día llovió a cántaros y pues mi peinado, mi ropa y mi facial ni se notaron, pero yo era feliz porque nos besuqueamos bajo la lluvia como si estuviéramos locos de amor. Casi, casi pierdo la virginidad ese día, pero no.

A partir de ese día seguimos saliendo. Yo juré estar enamorada de él pero él nunca formalizó la relación. Obvio al poco tiempo hicimos el amor y poco a poco me fue dejando de hablar hasta que un día no volví a saber nada de él. Pero no sé que karma me lo trajo de regreso 3 años después. Yo ya ni pensaba en él, ya había andado con otros y estaba feliz. Me contó que se había casado porque embarazó a su esposa y que estaban pésimo entre ellos. Que estaban separados ya. Ya saben, lo típico, no dormimos juntos hace meses, no nos hablamos…. en fin… que para abreviar si yo le daba el sí dejaba a su mujer en ese momento.

Ahora que estoy tan deprimida, pienso en ese día y no entiendo que carajos me hizo aceptar semejante cosa. ¿Por qué me sentí tan presionada? Además ni siquiera estaba enamorada de él, estaba pasándola muy bien. Me odio por haber aceptado, odio que dejé que arruinara mi vida un imbécil. Y no es justificación, pero nunca pensé que la historia acabaría como acabó…

En menos de una semana ya vivía con él, en un cuarto de mala muerte, con sus asquerosos papás, que me odiaron desde el momento que pisé la pocilga. Una mitad de mi cuerpo quería arrancarse y salir corriendo de regreso a mi linda casa y la otra parte se sentía tan amada cuando me hacía el amor y me defendía de sus papás. Mis necesidades hicieron que una cogida y tres palabras destrozaran mi vida.
De todas formas no duró nada esto. Yo sólo era una más en su vida. A los pocos días descubrí que no sólo veía a su ex sino a otras. Me decía mentiras, empezó a llegar tarde y luego a no llegar cuando se enteró que estaba embarazada. La mamá me jodía de un hilo y el papá me revisaba de pies a cabeza con la boca abierta.

Decidí ir a visitar a mi mamá.
Lloró sin parar cuando le conté lo que estaba viviendo. Me recordó como todas las mamás las mil veces que me advirtió que no me fuera con él. Y me suplicó que fuéramos por mis cosas y me regresara a mi casa. Dudé pero lo hice. Mi mamá y mi papá me acompañaron.

Al llegar él estaba en la casa. No se esperó que llegara acompañada. Al principio no querían dejar entrar a mis papás. Mi papá casi se golpea con ellos, mi mamá trataba de explicar mientras la mamá de él gritaba e insultaba. Al fin entré por mis dos trapos y me salí de ahí para siempre.

A los pocos días me enteré que tenía un hijo con la ex.
Nada me ha hecho comprender qué fue lo que pasó. Y no me refiero a lo que pasó con él. Eso lo tengo más que claro, él es un hijo de puta, mujeriego que no le importa nada más que acostarse con todas las que se dejen. Hablo de mi… ¿Qué me hizo aceptar algo tan diferente a mi proyecto de vida? ¿Qué hay en mi interior que permitió que me sobajaran de esa manera?

Hoy estoy llena de odio. No quiero a mi bebé y estoy tramitando darlo en adopción. Mis papás me están ayudando y a veces el odio me hace sentir el cuerpo lleno de lumbre. Otras veces me lleno de culpas porque voy a dar en adopción al bebé.
Tengo que repasar una y mil veces con mi terapeuta que si de verdad amo a este niño, tengo que darle la oportunidad de crecer con quienes lo van a amar y a proveer de lo que evidentemente yo no puedo y no sería justo para mis papás asumirlo.

Ya veré lo que pasa después. Me tranquiliza saber que puedo cambiar de opinión en cualquier momento. El papá de mi hijo no sabe que voy a hacer esto y no tengo que decírselo porque jamás me ha vuelto a llamar.
Escribo mi historia para desahogarme, para prevenir a todas las niñas de mi edad que se dejan engatusar por un imbécil, patán. Que están tan lejos de sí mismas que aceptan y permiten ser humilladas y maltratadas como lo permití yo.

Espero que sirva de algo…

Digiprove sealCopyright secured by Digiprove © 2016
Anterior

Un año más

Siguiente

¿Sabes ser oreja?

Sin comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>