Círculo Incompleto

Gabriel y Lorena tenían un buen matrimonio, propios y extraños decían que siempre los veían contentos y platicando, algunas personas no creían que tuvieran tantos años juntos, por aquello de que la relación se desgasta, porque existe la creencia de que toda pareja se vuelve aburrida y ya no platican entre sí, al contrario, a este par no había quién les detuviera la cuerda.

Una mañana a la hora del desayuno Gabriel le dijo:

-¿Te acuerdas que te platiqué de mi novia de la preparatoria?

-Sí- contestó Lorena.

-Pues fíjate que se ha puesto en contacto conmigo y nos vamos a ver, ella vive en Querétaro y viene a la ciudad a arreglar unas cosas y a ver a sus hijas.

Lorena le dijo que estaba bien.

Llegó el día en que Gabriel y Dolores se vieron, hacía 30 años que no habían vuelto a tener contacto, ella le dijo que se había divorciado y que tenía dos hijas las cuales vivían con su padre, que se había acordado mucho de él y entonces empezó a preguntar a varios compañeros por él para localizarlo.

Por su parte, él le dijo que estaba casado y era feliz, ella le comentó seguramente tu esposa es un “mujeron”, Gabriel asintió con la cabeza y agregó, tengo dos varones.

Hablaron durante varias horas hasta que Gabriel le dijo, bueno pues me tengo que retirar.

Dolores le dijo que en adelante no se volverían a perder la pista, él le contesto que así sería y se despidieron ese día.

Todo lo ocurrido durante el encuentro Gabriel se lo comentó a Lorena, ella le dijo que le daba gusto ese reencuentro, porque siempre se había referido a Dolores como una chica linda de la cual tenía muy buenos recuerdos, su marido entonces le dijo, me di cuenta que no he concluido mi círculo con ella, pues cuando ella me terminó, nunca entendí a ciencia cierta lo que paso. Acto seguido Lorena paró sus antenas pero se quedó callada.

Los días empezaron a transcurrir y los mensajes al celular de su marido llegaban como en cascada y él esbozaba una ligera sonrisa, después de eso las llamadas también se hicieron frecuentes, Lorena empezó a intuir que algo estaba pasando entre Dolores y su marido.

Para fortuna de Lorena, o ¿Para su desgracia? Gabriel dejo abierto su correo electrónico y como la curiosidad siempre mata al gato… pues fue, justo a revisar los correos y enterarse de cómo Dolores le insistía a su marido que retomaran “su relación”.

-¿Relación, cuál relación? Si eso pertenecía al pasado- Lorena pensó.

-¡Ésta de plano está pendeja!- Leía claramente que ella le decía: “vamos a intentarlo”.

Pasados un par de meses Lorena le dijo a su esposo:

-A ver, ¿Qué es lo que está ocurriendo aquí?

Él le pidió tiempo para cerrar el círculo con Dolores.
Entonces ella le dijo:

-Mira, si piensas que tu felicidad está al lado de esa mujer, adelante Gabriel…
-¡No cómo crees! No voy a tirar por la borda tantos años de matrimonio contigo.

Así pasaron dos meses más y Lorena francamente no entendía qué era lo que estaba pasando con su esposo, con su vida y con su matrimonio, decidió hablar nuevamente con Gabriel.

-Veo que las cosas entre Dolores y tú siguen igual, así es que yo me retiro, en un par de meses me voy de la casa, ya le pedí al inquilino mi departamento para cuando se venza el contrato, te aviso que me voy, ella misma no podía creer lo que le estaba diciendo, sin embargo no había marcha atrás.

Cierto día en que estaban comiendo Gabriel contestó su celular enfrente de Lorena, del otro lado de la línea se escuchaba una voz alterada que decía furiosa.

-¿Cómo que ya pensaste bien las cosas y te quedas con tu mujer, y nuestros planes? ¿Quién te crees para haberme engañado de tal forma?

Lorena mejor se levantó de la mesa y se fue a su recámara, no sabía si echar a reír por lo que acababa de escuchar, o declarar loca a Dolores, lo que sí tenía claro es que “eso” había terminado.

Esa noche Gabriel abrazó a su esposa por la espalda, empezó a acariciarla, a besarla mientras le decía:

-Por favor no te vayas, no me dejes.

Lorena se volteó y le correspondió dulcemente, hicieron el amor con entrega, con pasión, no hubo más que decir, no había necesidad de aclarar nada, el tiempo y el espacio volvían a su cauce normal.

Digiprove sealCopyright secured by Digiprove © 2016
Anterior

Reencuentros

Siguiente

Dolor y dolores

2 Comentarios

  1. Confundida
    3 diciembre, 2016 at 12:06 pm — Responder

    les parece linda la historia?
    por eso hay problemas de genero, porque las mujeres mediocres como esta se sienten felices de haberse quedado con el premio, bravo! le ganaron a la que se los queria bajar… seguro una puta no? que horror y que terrible historia

  2. Alicia
    6 diciembre, 2016 at 10:33 am — Responder

    Coincido contigo confundida.
    Ya basta de dibujar a las mujeres como poca cosa que se conforman con migajas!!!
    Tienes ganas de cerrar el círculo con tu ex???? Pues órale, hazlo pero no vivas en mi casa. Yo me casé sin dudas, con todos los círculos cerrados y los que no se cerraron, a otra cosa, porque hay que pensar si nos gustaría vivirlo al revés!
    Odié esta historia, lo siento Zafiro!

Responder a Alicia Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>