Amor en silencio

Carolina era una joven que a pesar de su edad, se veía mucho más desarrollada, tal vez sería que ella empezó a los 9 años con la pubertad. Gerardo a pesar de ser un año más chico que ella, tenía cuerpo atlético debido a que él desde pequeño practicaba las artes marciales.
Ellos dos se conocían desde muy chicos y se llevaban muy bien. Ella vivía en la ciudad y él en provincia por lo cual se visitaban cada 8 o 15 días, ya sea que él y su familia vinieran a la ciudad o ella y su familia fueran para allá.
Un día después de tanta convivencia entre ellos se dieron cuenta que se gustaban y por más que intentaron esconder su sentimiento fue imposible, tuvieron que abrir su corazón y confesar lo que sentían. Los dos se juraron que nunca iban a tener contacto físico porque ella tenía 14 años y él 13, y sobre todo porque eran primos hermanos.
Pasaron unos meses después de su confesión y llegó lo inevitable, tuvieron relaciones, que para su edad, aunque fue un acto irresponsable, supieron como cuidarse.
Así estuvieron por un año más hasta que la tía, a pesar de que quería mucho a Carolina, empezó a sospechar y tomó la decisión de contárselo a su hermana. Los papas de Carolina decidieron enviarla a estudiar a Canada por dos años, pero ella siempre que venía en vacaciones se las ingeniaba para verse con él.
Cuando ella regresó después de dos años, trató de que las cosas fueran igual que antes pero ya no era lo mismo, la tía como que ya no quería que ella fuera de visita y él a pesar de que la amaba, estaba muy confundido.
Carolina dejó poco a poco esa relación y unos años después conoció a Jaime, también menor que ella, con quien se casó y tuvo dos hijas. El matrimonio no duró mucho y se divorciaron.
Cuando Gerardo se enteró de que ella ya estaba sola decidió venir a la ciudad a estudiar y trabajar pero con la intención de volver a verla. Y así fue, la volvió a conquistar, esta vez si vivieron juntos por casi dos años. Fueron muy felices, sobre todo porque vivían en su nido de amor sin que nadie supiera.

Llegó el día en que Carolina deseaba que Gerardo le pidiera matrimonio, se lo hizo saber y él no supo que decir. Ella le dijo que entonces era el momento de separarse, que lo pensara bien y Gerardo muy confundido se fue.
Carolina se quedó triste y decidió trabajar para poder sacar a sus hijas adelante. Entonces conoció a Victor, un hombre dos años mayor que ella.
Victor estaba dedicado a su trabajo y era un poco serio, difícil de conquistar, eso hizo que Carolina se encaprichara y tomara la decisión de conquistarlo; le costó trabajo pero lo logró.
Mientras tanto, Gerardo no dejaba de pensar en ella y en el asunto del matrimonio, por lo que decidió después de pensarlo bien, que ella era el amor de su vida y que no la podía perder. Regresó a buscarla y se encontró con la novedad de que ya era muy tarde, Carolina ya estaba saliendo con Victor y tenían planes de vivir juntos.
Una vez más Gerardo se fue con el corazón roto y decidió que a partir de ese momento iba a vivir la vida y a conocer más mujeres. Mientras Carolina rehizo la vida al lado de Victor y al cabo de 3 años tuvieron una hija hermosa.
Gerardo conoció a la mujer que va a ser la madre de sus hijos y se casó con ella. Pasó el tiempo y siempre que habían reuniones familiares era inevitable que ellos se encontraran y se saludaran, siempre intercambiando miradas.
Hoy por hoy, cada quién sigue con su pareja pero ellos saben que el amor que se tienen nada ni nadie lo podrá romper.

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