Amigos

Esta familia fue regida por un matriarcado y aunque don Javier era un buen proveedor, parecía el hombre invisible, nunca tuvo voz o voto, la que mandaba ahí era la esposa, ella se veía tan menuda, tan callada, sin embargo fue muy castrante.

Soledad y Ernesto se conocieron en la universidad donde ambos impartían cátedra, su amistad se fue dando conforme los años transcurrieron, a veces la mencionaba en casa.
Ernesto es el segundo hijo, después de él hay otros dos hermanos, una mujer y otro hombre.
Nunca se le conoció novia alguna, de pronto comenzó a platicar de una amiga llamada Araceli, después, la familia se enteró que se trataba de la antigua vecina, comentaba que iba a verla y así pasaron un par de meses.
Él seguía viendo a Araceli, su familia llegó a pensar que ella era su novia, finalmente un día dijo, voy a llevar a Araceli y a su familia al aeropuerto pues ya se van, vino a ver a sus hermanos, está casada con un alemán, tienen dos hijos y viven en Alemania.

Después de la visita de Araceli todo volvió a ser igual, hasta que un día le comentó a sus hermanos y a su madre, que Soledad estaba embarazada y que él se iba a hacer responsable del hijo que ella iba a tener.
Nadie daba crédito a lo que habían escuchado, las mujeres de esa casa tan persignadas, tan devotas, tan de la casa de Dios, tan piadosas, bondadosas y cumplidas, que ni por error faltaban a misa los domingos y siempre estaban presentes en las fechas obligadas dentro de la iglesia, no podían aceptar algo así. Desde luego que las respuestas de desaprobación por parte de sus hermanas y su mamá no se hicieron esperar, las preguntas empezaron a llover:

– ¿Pero cómo has podido hacer semejante cosa?
– ¿Pues en qué estabas pensando, dónde tenías la cabeza?
– ¿Cómo te atreviste a hacer semejante cosa con esta muchacha?

Su madre soltó el llanto y se fue a su recámara, sus hermanas también se retiraron, únicamente se quedó el hermano, se quedaron viendo el uno al otro y Ernesto empezó a decir:

– Hace tres meses asaltaron a Sol, le robaron su coche, la secuestraron, la violaron y quedó embarazada, va a tener a su hijo y yo la voy apoyar.
El hermano solamente dijo:

– Si eso es lo que deseas hacer, ¡pues hazlo!

Cuando Soledad se enteró que estaba embarazada, en ningún momento pensó en abortar, ella y su familia están en contra del aborto. Ella vivía con sus padres y hermanos, Ernesto le dijo que no se preocupara que si ella estaba dispuesta a tener el bebé, que contara con todo su apoyo.

Los meses iban transcurriendo de uno en uno y Ernesto rentó un departamento que amuebló para irse a vivir con Soledad, cuando estuvo a punto de dejar la casa paterna el joven (de 49 años), su madre enfermó casualmente, y le pidió que no se fuera y ¡no se fue!

Por fin se llegó el día del alumbramiento, fue una niña que quedó registrada como hija de Ernesto, le dio su apellido a pesar de su madre y sus hermanas, desde luego no les hizo ninguna gracia, pero el cumplió su palabra de amigo.

Ha sido una relación extraña, nunca ha habido nada entre ellos como pareja, no han vivido juntos y de hecho el departamento que él alquiló durante varios años nunca lo ocuparon, así que terminó por quitarlo. Tanto Soledad como Ernesto han velado por la niña, él va a verlas todos los fines de semana, come y la mayoría de las veces cena con ellas y regresa al día siguiente.
La niña ha crecido pensando que él es su padre. Y en realidad lo es.

Intentó que su hija tuviera relación con “sus tíos y abuelos” sin embargo desistió pues siempre le ponían mala cara. El supuesto abuelo siempre hacia lo que ordenaba su mujer y los hijos siempre acataron las reglas que su madre impuso.
¡Todos muy buenos hijos! Sin duda todos muy obedientes.

Han pasado 20 años y Ernesto y sus hermanos siguen solteros, poco antes de morir la madre le pidió a su hijo que nunca fuera a abandonar a sus hermanas, que cuidara de ellas, encargo que ha cumplido al pie de la letra.

La niña ha crecido y se encuentra estudiando una carrera, su mamá es Bióloga y su papá Físico-Matemático.
Aún quedan personas de buen corazón.

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Buen balance

2 Comentarios

  1. Monica
    30 mayo, 2016 at 6:12 pm — Responder

    Y dónde dejaron el cerebro estas personas de buen corazón!?

    • Lulú
      3 junio, 2016 at 9:36 pm — Responder

      La verdad no tengo idea, me quedo con la nobleza de ambas partes

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