Para ti

No hay plazo que no se cumpla y aunque me he estado preparando para este momento durante los últimos años, los sentimientos se amontonan uno sobre otro alegrando y entristeciendo al mismo tiempo mi corazón.

Cuando me casé, el papá de Liliana me dijo:

– Si quieres que la vida pase rápido, ten un hijo…

Desgraciadamente es una de las afirmaciones más contundentes y acertadas que he escuchado en mi vida.
Como si fuera ayer, recuerdo perfectamente cuando supe que estaba embarazada. Puedo palpar y sentir en todo el cuerpo exactamente las mismas emociones tan sólo pensarlo. La felicidad y tú eran lo único que vivía dentro de mí.
Con la cabeza llena de planes, de ilusiones, los nueve meses pasaron volando. Pensando todo el tiempo en tu bienestar, cuidando obsesivamente todos los detalles para que cuando nacieras no faltara nada, todo estuviera perfecto.

Con tu llegada conocí un nuevo color en los rayos del sol, un intenso resplandor en las noches de luna llena y un camino cubierto de polvo de estrellas que recorrí orgullosa y altiva porque estabas conmigo y eras mía, totalmente mía. Tus enormes ojos vivarachos que estaban siempre atentos a todo acontecer, tus carcajadas francas y sonoras que eran la mejor música ambiental y tu voz tierna y aguda que me deleitó y me acompañó desde que eras muy chiquita.

¡Cuántos logros! ¡Cuántas alegrías! ¡Cuántas satisfacciones!
Sé bien que no ha sido fácil ser mi hija y sobre todo la mayor. Pero en el total, las dos podemos escribir en números azules una cifra con muchos ceros que representa nuestra enorme riqueza.

No olvides que la magia está dentro de ti, esa es la que te llenará de paz.
Que la grandeza vive en el corazón y en las acciones.
Te he visto con la fuerza del fénix resurgir más de una vez de entre las cenizas, con la potencia del dragón lanzar fuego para defender tus ideales y tus pensamientos y con la ligereza del águila volar libre, tan alto como tú has querido, sin miedo, audaz y majestuosa.
No permitas que nada limite tus sueños, pensamientos, sentimientos o palabras.
Vive, sueña, canta, baila, ríe y ama sin medida y aléjate de todo aquel que trate de impedirlo.
Estás dotada de una belleza no sólo exterior, sino interior, esa que no es lo que se ve sino lo que se siente cuanto estás presente.

Me doy cuenta que ahora que te fuiste a vivir a otro lugar hice lo mismo que hice cuando naciste.
Dejar todo listo, limpio, bonito, ordenado para que cuando llegaras, todo combinara con lo que representa esta nueva etapa que inicia.
Quiero que no te falte nada nunca, y no me refiero a las cosas materiales, quiero que tengas mil historias que escribir en tu cuaderno nuevo, que navegues todos los mares y conquistes la cima de todas las montañas. Sé bien que nunca habrá oscuridad en tu vida porque la luz que sale de ti es tan potente que alumbrará fácilmente a todos los que amas.

Te llevas un pedazo muy grande de mi corazón, pero sé que desde donde estás ahora, va a volver a mí más grande todavía, porque la persona que elegiste para dar este salto es un hombre honorable, inteligente y honesto que abrió sus alas para cobijarte ahora que dejas las mías.

Aquí me quedo mirando a través de la ventana para ser la primera que te vea cuando vengas a visitarme. Para aplaudir de gusto con todo lo que quieras compartirme.
Mi puerta nunca se cierra, ten la certeza que siempre voy a ser la primera en extender la mano, que ésta siempre será tu casa, tu refugio, tu espacio seguro, tu lugar, en el que encontrarás tranquilidad y amor eterno, que cuentas conmigo sin condiciones, sin tener que dar nada a cambio.

Me quedo con la imagen de esa pequeñita llena de ternura y carácter y desde aquí te observaré con deleite mientras vives plenamente día a día, levantando el corazón, dando todo de ti, amando, disfrutando y gozando de esta vida que ya es tuya, totalmente tuya.

¡Te amo inmensamente!

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2 Comentarios

  1. yo
    25 julio, 2016 at 7:32 pm — Responder

    me acuerdo que no nos dejabas cargarla .. era tan solo tuya… y a los pocos meses le cantabas las canicas y bailaba … graciosa desde chiquilla …
    El tiempo pasa, no cabe duda.
    Segura estoy que sera inmensamente FELIZ.
    Y Tú También.
    TQ

  2. luz
    1 agosto, 2016 at 9:14 pm — Responder

    Sin duda, el amor de una madre es el único sin interés alguno más que el bienestar de sus hijos.

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