Autorretrato

Yolanda

Soy una mujer soñadora y anhelante, siempre en espera de que la vida camine lo más ligera posible.

Terca por naturaleza, no renuncio fácilmente a mis ideales, al mismo tiempo muy realista y pragmática porque tengo la capacidad de conocer mis defectos y virtudes, y aceptarlos; por lo tanto me permito aceptar a mi familia y a mis amigos tal y como son, la mayoría de las veces.

Soy una madre demasiado involucrada y preocupada por mis hijas. Sin embargo, he hecho un buen papel a pesar de ser tan aprehensiva porque me he conducido con amor, comprensión, honestidad y buenos ejemplos.
Soy una esposa comprometida y libre, en una relación amorosa, respetuosa y compatible. Demasiado quieta para mi gusto, pero funcional. Muy extrema, porque en ella puede reinar la calma o predominar el caos inesperadamente. Soy demasiado hermana e hija, y esto no lo digo porque sé que lo soy, sino porque continúo enredándome en estos roles más de lo que debería. Al pasar de los años, he encontrado el justo medio entre tener un vínculo y meterme en lo que no me importa.

Mi mejor papel es el de amiga. Soy una buena amiga. Tengo todo tipo de amistades: las que toman tu mano cuando lloras, las que te acompañan a reír toda la noche, las hay para tomar solo un café, las que escuchan y las que solo hablan, las íntimas y las que pasan una vez al año. Las quiero a todas y forman una parte importante de lo que soy y de lo que me gusta.

Me agrada lo que veo cuando me paro frente al espejo. Estoy satisfecha con mi reflejo, aun al pasar de los años. Todavía saludable y energética.

Soy tal vez demasiado reflexiva sin perder la espontaneidad. Me gusta mucho estar de buen humor pero fácilmente me pongo de malas. Entregada, justa, apasionada, voraz, sincera, sin dejar de ser humana, pudiendo pasar en un instante al extremo opuesto cuando no puedo ser objetiva a la primera, cuando me siento atacada, cuando me siento vulnerable o simplemente cuando no me doy cuenta.

Iovanna

He aquí el lienzo. Toma la tiza. La tarea de hoy, un autorretrato. Delinea. Cierra los ojos, concéntrate en la fisonomía. No olvides los detalles. ¿Ves la imagen del espejo? Eres tú. ¿Soy yo? Hacía tiempo que no me veía. Concéntrate. Inicia con el contorno, usa sombras para difuminar. ¿Con tiza? si es tan sólo arcilla.

El autorretrato deberá hablar de tu época, expresar emoción. Entra a tu inconsciente. Expresa. ¿Uso colores? Todos los que puedas. ¿Estilo vanguardista?, ¿impresionismo? ¿abstracto? Es el paisaje de tu vida. Sé clara, pero tendrás que hacer uso de las palabras para ello. Desnúdate.

Hoy quiero desnudarme sin pudor alguno.
Ir desprendiendo cada prenda lento, de súbito.
Dejarlas caer. No reconocerlas.
Saber que son andrajos, despojos del pasado.

Hoy quiero recordar texturas
que mis manos han tocado.
Borrar las huellas dejadas en el barro del camino,
manchas de soledad acompañada.

Hoy quiero abrir los poros de mi cuerpo
limpiar las asperezas de la traición
saber que soy materia,
no fantasía.

Mi piel, sensible, impermeable
se desprende, cae.
Expone músculos, órganos, huesos.
Torrente sanguíneo, corazón palpitante
bombeando, pulsando, expulsando.

Te recuerdo, te olvido.
Hoy quiero desnudarme,
dejar ese personaje ficticio
dejar de jugar a ser ella,
ser yo.

Lulú Ruiz Niño

Me considero una persona de carácter, decidida, creo en el poder del pensamiento, soy alegre, practica y determinante, me gusta luchar por mis metas, no importa cuánto me lleve alcanzarlas, soy paciente, ¡me gusta celebrar el éxito de los demás!

Tengo dos hijos los cuales fueron planeados de forma paralela al calendario escolar, para que llegada esa etapa ingresaran sin ningún contratiempo y así fue a pesar de que ambos fueron prematuros; a través de mis hijos he aprendido muchas cosas, entre ellas a ser paciente, amorosa y a demostrar mis sentimientos, ellos me han impulsado a ser mejor en todas mis áreas, dejé de lado mi vida laboral para estar con ellos en todo momento durante su infancia y adolescencia, me ocupé porque tuvieran una niñez con bellos recuerdos, he tratado de inculcarles buenos principios y valores, deseos por superarse y ser personas de bien, he tratado de predicar con el ejemplo.

De mis padres hacia atrás, todas las generaciones fueron de comerciantes, mi madre fue una mujer muy trabajadora que sacó sola a sus cinco hijos, ella siempre fue ejemplo de lucha y tesón. Mi padre murió cuando yo tenía 8 años, soy la mayor de mis hermanos, mi relación con ellos es buena, siempre nos apoyamos.

Como esposa me gusta atender a mi pareja, y encargarme de que en casa todo se encuentre en orden y limpio, mi esposo y yo somos buenos conversando y procuramos tener una comunicación lineal, siempre estamos haciendo cosas juntos, contentos y disfrutando de los amigos y de nuestro hogar, siento que somos una pareja que comparte todo, que nunca ha entrado en competencia.
En cuanto a lo profesional……………¡amo lo que hago!

Renata

Hablemos de mí, es mejor que lo lean de mis propias palabras aquí estampadas….Tengo 53 años, soy de Monterrey, N.L. pero llevo viviendo en la ciudad de México desde que tenía 4 años. De 6 hermanos, 3 hombres y 3 mujeres, yo vengo siendo la cuarta. Tengo la fortuna de tener a mis padres vivos y vivir con mi madre, ella es una mujer hiperactiva de 80 años, que trabaja, maneja y otras curiosidades, lo impresionante es que no creo que yo llegue a esa edad como ella.

En el transcurso de los años he modificado ciertas costumbres, hoy por hoy me considero una persona muy alegre y divertida, me gusta estar rodeada de personas cultas e intelectuales porque de ellas aprendo algo. Soy respetuosa y me considero una amiga leal de corazón. Soy romántica y creo mucho en el amor y sobre todo creo en la reencarnación, soy católica, sin embargo yo hago mi propia religión.

Me gusta cocinar, es uno de mis mayores placeres, me gusta crear mis propios platillos y sobre todo me enorgullece y fascina ver las caras de satisfacción al probar mis inventos culinarios.
Otro de mis pasatiempos es el coser a máquina, cada vez que tengo que coser alguna prenda o crear algo , con el simple echo de oír el tac tac tac de la aguja sobre la tela desaparecen todas mis tensiones y frustraciones, así también se despierta la imaginación a la creación.

Leo poco, pero cuando leo lo disfruto y sobre todo me gusta que me recomienden algún libro, me gusta ver películas que tengan mucha fantasía o muchos efectos especiales al igual que las de suspenso, pero si son comedia mucho mejor. Tengo un hijo de 24 años y me gusta la relación que llevo con él, aprendo día a día que es un ser humano que algún día tendrá que partir, por lo que aprovecho cada segundo para platicar, comer, ver alguna que otra película, escuchar música, estar en las reuniones familiares, intercambiar opiniones con él y darnos uno que otro abrazo diciéndole cuánto lo amo.

He aprendido a ser paciente, tolerante, soy puntual, calculadora y sobre todo me gusta ser honesta. Si me piden un consejo, trato de dar mi punto de vista y soy buena escuchando, se cuando callar y también cuando es el preciso momento para hablar. Hasta ahora no me arrepiento de nada y la vida me ha regalado cosas muy buenas y seres extraordinarios.
En fin, a grandes rasgos esa soy yo.

Mónica

Dejé atrás las cuatro décadas hace dos lustros, mi educación corrió a cargo de Mussolini y Montessori y fui en mi juventud un juez muy rudo de la conducta moral “apropiada”. Pero el tiempo pasó (nunca deja de hacerlo) y caí por voluntad propia en casi todo lo criticado alguna vez, felizmente por cierto.

Me llamo Domitila y pude haberme llamado Susanita porque mi sueño dorado (ya sé que los sueños no tienen color), era tener hijitos, me casé, los tuve y los he amado hasta la inconsciencia. El padre de mis hijos y mi marido aún hoy, es un “buen hombre” como era de esperarse. “Imposible no amarlo y no atenderlo como se debe” diría mi madre, pero es posible. Igual, es un buen hombre.

Estudie psicología y amé hacerlo y seguir haciéndolo a través de cursos y lecturas, soy psicóloga nata, involuntaria a veces. Soy brutalmente sarcástica, enfermamente amante de la lectura, apasionadamente buena amiga, amorosamente madre, desgarradoramente honesta, desordenada de tal forma que voy en auto y regreso caminando porque “lo olvidé”, en fin, soy de extremos, amo u odio.

¡Amo la música! Gracias al Sr. Montessori (ya sé que la oficial es mujer), amo y sé de música, puedo leer partituras con un sistema de nemotecnia y reconocer perfectamente, desde a Al Johnson hasta La Banda del Recodo y sus recoditos, pasando por Glee, lo que me pongan y al primer acorde de cuatro cuartos. Mi favorita es Barbra Streisand y como hombre, Joaquín Sabina, podría enamorarme de él como lo he hecho ya cien veces.

Fisicamente soy bajita, de pelo endiabladamente chino, piel blanca (nabo diría una muy querida amiga), con una lesión en el nervio trigémino que “enchueca mi cara” sin mi consentimiento, pero que hoy me da igual, peso 49 kilos y nunca he hecho una dieta, soy totalmente Coca Cola! Me encuentro muy a gusto en esta piel arrugada y en este cuerpo, a veces cansado pero maravilloso.

Disfruto enormemente una buena charla con amigas (tengo pocas), valoro la amistad y soy leal hasta la muerte. Creo en la eutanasia, en la igualdad de derechos, en dios, en el trabajo diario, en el amor a destiempo, a tiempo y contra el tiempo.
Me molestan los ignorantes, los abusivos, los clérigos, las personas codas y los niños mal educados.
Amo a “los míos”, el mar, las Barbies y las joyas, en ese orden y me amo a mi, sin orden, fuera del orden.

Y ya que agradecí a Montessori a quien también le debo mi gusto y conocimiento del ajedrez, agradezco a Musolinni su férrea disciplina y su necedad en hacerme creer que soy mala porque al fin se lo creí y hoy ¡¡¡ejerzo!!!

Ana María

Soy una mujer de 51 años, romántica, disciplinada, enamorada del amor, apasionada, entregada en todo lo que hago, honesta, responsable, me gusta aprender siempre algo nuevo y me gusta ser puntual cosa que no se da mucho en la actualidad. Me gusta escribir y decir lo que pienso y siento, me gusta aportar algo en las vidas de los demás y tratar de hacer felices a las personas que me rodean. Poder dejar un granito de arena en cada una de ellas.

Me considero una buena madre, hija, hermana, amiga y compañera. Vivo la vida intensamente. Me gusta cantar y oír música, estar con la gente que quiero y principalmente con mi familia que son mis maravillosos hijos, una de 23 años y otro de 21 años, ambos en la Universidad, quienes son mi motor para seguir. Odio la gente prepotente y creída. Me considero una mujer de buen gusto pero sencilla a la vez, no me gusta estar alardeando de nada.

He tenido experiencias maravillosas, tanto fuera, como dentro de mi país, ya que por cuestiones de trabajo de mi padre, tuvimos la oportunidad de disfrutar de éste privilegio. Tengo mucho que agradecer el haber podido estar en diferentes lugares que me han hecho ver la vida desde otra perspectiva.

Agradezco a Dios que me permite todavía disfrutar de mi madre de 85 años, ya que mi padre a quién tanto amo, dejó de estar con nosotros hace casi 7 años y al cual yo extraño entrañablemente. Fue un gran hombre el cual hasta la fecha admiro, por su dedicación, por su amor a la patria, por el cariño que le tuvo a su familia, papás, hermanos, hijos y nietos, y porque siempre nos trató de mantener unidos.

Ésta soy yo….., bueno, una parte!!

Bely

Mi autorretrato es: vivir, sonreír, dar y bendecir. Y eso si, un toque de diversión, locura y sabor a la vida. ¡Agradecer que respiro diario y vivo intensamente el hoy!
La vida es tan corta… ¡sólo una! Y en ella voy de la mano con experiencias, aprendizajes y anhelos por cumplir.
Soy hija única (ya sin padres), casada con mi media naranja o mejor dicho el amor de mi vida, sin hijos propios pero eso sí, con muchos sobrinos y ahijados que amar. Con hermanos y hermanas, no de sangre pero si de vida, adoro a los perros tanto como a mi gran hobby y fascinación: Mickey Mouse.
Apasionada por ayudar, compartir, solidarizarme con quien pueda y donde pueda.
Me gusta la política, ¡uff me apasiona! 23 años de experiencia trabajando en dos embajadas de países de primer mundo, me hicieron amar, querer y respetar más a mi país, sus costumbres, gastronomía, historia y cultura, simple y sencillamente son fuera de serie.
Soy católica y creyente, pero no mocha, aclaro.
Me encanta la televisión. Y si,si,si… también veo telenovelas ¿por qué no? No es pecado divertirse y reír de vez en cuando, no todo es drama en la vida, también debe haber diversión.
Me gusta la música y me confieso setentera y ochentera. ¡Claro tengo 50 Años! ¡Fue mi época!
También me gusta la música de los abuelos, de los papas y la de la actualidad, me encanta bailar y cantar. ¡El chiste es vivir y disfrutar la vida!
Amo el fútbol y me encanta ver las caricaturaras.
No soy fanática de la lectura pero si me gusta leer y por muchos años escribí un diario, tengo la idea de escribir un libro pero no le he dado seguimiento, pero cuando lo haga se va a llamar “Las Mujeres Merecemos Castillos no Pantanos”. Poco a poco iré escribiendo de los distintos tipos de mujeres que he visto y conocido en mi vida concluyendo que somos REINAS. También tocare temas como política, ¡auch! lo sé es ámpula… También tocaré temas sobre los hombres.. ¡claro que si! Y por supuesto hablaré de mi país y de todo lo que es México, ¡mi hermoso país!
Siempre sonreír y agradecer a la vida con amor. Gracias
Besos

Luz

¡Estoy a punto de llegar a la edad de oro! A solo 4 meses.
Reflexiono y me pregunto, si hoy muriera, ¿cómo me recordarían?
Algunos dirían:
-era una buena mujer
otros:
-hablaba demasiado
otros quizás:
-rebelde, leal, agradecida
A fin de cuentas estoy satisfecha con el camino recorrido.

Por decisión propia decidí no tener hijos pues desde que recuerdo supe que no tenia vocación de madre, decisión en la que estuvo de acuerdo mi compañero de viaje con quien llevo 32 años casada.
Hasta hoy no me he arrepentido y muy al contrario, bendigo mi libertad. Eso sí, luché con una sociedad que me señaló porque me consideraba egoísta, rara y siempre murmuraron a mis espaldas que de seguro no podía tener hijos.

¿Qué qué ha hecho una mujer casada sin hijos?
Sin la responsabilidad tan grande de ser madre me he dedicado mucho tiempo a mi esposo, que es un buen señor, a mi casa, a la tarea de cocinar (soy sibarita y flaca por herencia), a mis amigas, a disfrutar de la lectura, a aprender el arte de la computación, a tomar clases, a viajar un poco, al canto, que es mi gran placer, a la bohemia, a divertirme y a reír mucho. Amo apasionadamente a mis gatos.

Hoy por hoy repetiría esta historia en la que la protagonista he sido yo y espero que el tiempo que dure esta aventura siga siendo divertida, tranquila y enriquecedora.

Mariana

Amo la vida, mi vida y disfruto de ella al máximo.
Soy madre de dos maravillosos tesoros y esposa de un gran hombre al que amo, que me ama y admira todo lo que hago, dice que todo lo hago con pasión y creo que es cierto.
Soy el pilón en mi familia por lo que siempre me he sentido particularmente querida y consentida. Amo lo que hago y hago lo que amo, disfruto mucho mi trabajo, empecé desde “abajo” como se dice comúnmente, puedo ser una de esas historias de las que la gente platica dando testimonio de que si se quiere, se puede; tengo el privilegio de no depender de mi trabajo para vivir y aún así quise empezar de “cero” un negocio, hoy ya sueno, ya me buscan y a veces no me doy a basto.
Sé hacer mucho y de todo porque me tarde en encontrar mi verdadero talento, sé inglés y como enseñarlo, sé peinar y maquillar, hago varios deportes y soy buena en ellos, he tomado cursos de nutrición, meditación, yoga y primeros auxilios, tomé todos los cursos para ser una buena madre, esos en los que cuando terminas sientes que ya la hiciste y tarde o temprano te das cuenta con el paso del tiempo que nada está escrito, que cada cabeza es un mundo y que sería imposible hacer un curso para cada cabeza, aunque no niego que algo, aunque sea poquito te sirve.
Me gusta mucho la música y me la paso haciendo mis playlists, disfruto mucho mis momentos de soledad, me gusta ver el amanecer, leer un buen libro y ver películas. No sé bailar ni cantar y mucho menos cortar el pelo (seguramente algún día sabré).
Amo las comilonas en mi casa, con mi gente, las charlas de todo y nada con un buen vino con mi playlist de fondo, obviamente.
Me gusta mucho aprender cosas nuevas, me gusta poder hablar de muchos temas (excepto política y religión), soy agradecida con Dios y con mis ángeles que los traigo siempre muy ocupados, disfruto mucho las charlas telefónicas que tengo a diario con mi “amiga” incondicional y mi cómplice eterna, en dónde podemos llorar, y reír hasta que se nos sequen las lágrimas.
Amo a mis sobrinos y disfruto mucho sus historias y  sus logros, me encanta verlos crecer y alcanzar poco a poco sus metas, y sé que ellos me aman y soy su tía favorita.  Me gusta mucho dar y más a quien lo necesita, respeto a los animales y la naturaleza.
Trato de no estar cerca de las garrapatas energéticas, esas personas que son negativas y oscuras, que siempre se sienten enfermas y les gusta dar lástima, esas que no hacen otra cosa mas que quejarse de todo, y no ven lo bonito de sus vidas.
Como ven parece que soy común y corriente, pero soy diferente y compleja para quien no me conoce.

Rita

Mujer de constantes cambios internos y externos, de un tiempo para acá he estado en movimiento.
De lo que fui antes a lo que soy ahora, soy otra persona completamente diferente (físicamente, tengo la misma esencia pero recargada). Estos cambios me han ayudado a ver el mundo desde otra perspectiva, últimamente me pongo a reflexionar con lo que realmente quiero en la vida.
Soy hija de madre divorciada, viuda y ahora soltera (ha pasado por todos los estados civiles en 11 años), tía de cuatro niños y una niña, y la más chica de tres hermanos, cuñada de tres mujeres completamente diferentes con las que me llevo muy bien.
Soy la única mujer y la única soltera en esta gran familia, con un gran peso sobre mí ya que sigo siendo la hija de mamá, aunque ya sea independiente y profesionista, mi madre todavía me ve con cara de niña, frágil y desprotegida.
Soy amiga y colega; tengo mucha gente que gira a mi alrededor, soñadora, indecisa e intensa, con un gran corazón, siempre con una sonrisa en la boca, pensando positivo. Loca, risueña ocurrente, siempre con un viaje en mente, cocinera, chofer, profesionista y hasta a veces maestra de kínder, arreadora de bueyes, pero siempre siendo sencilla y humana. Cero creída y muy centrada, afortunada en tener la vida que me tocó vivir, curiosa, aventurera y hasta algunas veces miedosa por no creer lo suficientemente en mí, pero estoy trabajando en eso para seguir creciendo personalmente. Sociable, eso lo traigo en la sangre, y muy alivianada.

Teniendo la edad que tengo, no tan jovencita pero tampoco tan grande, debo reconocer que analizo cada situación que se me presenta. Trato de moverme a lo seguro y trato de colocar las cosas como me gustan y que pueda beneficiar a los demás. Siempre doy y ayudo sin esperar sacar provecho de ello, siempre apoyo desinteresadamente.

Enamorada de la vida, de la felicidad y buscando a esa persona que pueda compartir mis triunfos y mis fracasos así como también a aventurarme a lo desconocido de otros países para seguir alimentando mi mente y mi corazón.
Soy como soy porque me educaron unas Guerreras, mi madre y mi abuela, a las cuales les doy las Gracias por ser mi inspiración.
Así fui, soy y seré, una persona que está enamorada de su país, de sus raíces, su historia, su música y su gente pese a los eventos desafortunados que vivimos en la actualidad.
Soy una mujer llena de sorpresas, sencilla, feliz y humana, así soy Yo 😉

Ivanna

¿Quién soy?
¡Me encanta quien soy!
Soy multifacética, amo la vida y vivirla al máximo, defensora de las injusticias por naturaleza, siempre me meto en problemas por eso pero al final, mi intervención ayuda a mejorar la autoestima de los demás. Me gusta sacar lo positivo de lo negativo, vivo al filo de la navaja y me encanta darme topes contra la pared porque eso me hace fuerte. Amo la fiesta y odio el racismo.
Madre de 4 hijos, mis mejores maestros.
Mi esposo, a veces mi novio y a veces mi amante.
Con el carácter perfecto para mis retos, amiguera a morir, no me doy a basto pero selectiva para entregar todo mi ser. Tengo muchas historias que contar gracias a que estoy atenta a mi entorno y escribir alinea mis pensamientos.
Me considero la mejor de las amigas, en mí no cabe la envidia, jamás la he experimentado, vivo con emoción los triunfos de los demás como si fueran míos, me motivo y me gusta motivar.
Tragona y fanática de las cenas a la luz de las velas con un buen vino y una gran plática.
Invento mis propias historias de castillos y princesas, las plasmo y las vivo intensamente.
Me siento muy sensual, aunque a veces transmito otra cosa, soy sexy y coqueta a morir, como creo que deberían de ser todas las mujeres.
Tengo la fuerza para soportar mucho dolor en el corazón porque lo he blindado con acero y sólo yo tengo la llave de esa puerta y sólo yo decido quien puede entrar. Mi escuela es la vida, ahí he aprendido más que en la universidad.
La misericordia divina es mi mejor aliada y mi sonrisa mi arma más potente. No me importa lo que la gente pueda opinar de mí porque hagas bien o hagas mal siempre hay alguien que te juzga, por lo que no me desgasto en eso; he aprendido que la gente que critica carece de lo que está juzgando.
Estoy convencida de que estoy en la Tierra porque soy única, irrepetible y especial y decido ser feliz.

Zafiro

Para escribir no tengo un orden o un horario, puedo estar de pronto poniendo una carga en la lavadora, guisando, hablando con alguien, leyendo o incluso estar en la calle y de repente me viene una idea y corro al papel para hacer alguna anotación, tengo bolígrafos y papel por toda la casa o bien a dónde voy los llevo porque así de pronto necesito plasmar una nota.

La naturaleza y la música clásica me encantan, encuentro un gozo especial en la luz, el agua y los colores, tengo varias macetas con flores. Mi casa está muy bien iluminada, la disfruto al máximo y puedo sentarme a beber un café, una copa o un postre en cualquier rincón de ésta.

Me gusta la gente y aprender de ella.

Disfruto los olores y colores de la comida, cuando voy de compras y veo la cantidad de colores y texturas de la fruta y la verdura, pienso ¿por qué no puedo llevar aunque sea una cosa de todo lo que veo? Entonces procedo a guardar en mi mente esos escenarios tan grandes y coloridos!
El buen chocolate me puede embriagar.

Me rindo y lo asumo, me lo han dicho muchas veces……….soy hiperactiva y totalmente analítica.

Meche

Soy una mujer muy alegre, sociable, creativa, detallista, apasionada en todo lo que hago, romántica, tenaz en lo que me propongo, sencillita y carismática.

Actualmente disfruto mucho más de todo lo que se me presenta y de lo que no también, me encuentro muy agradecida de tener la oportunidad de vivir de una manera diferente, debido a un conflictivo divorcio.
Doy gracias por ser de las personas que opina que de todo lo malo, siempre hay muchas cosas buenas que aprovechar, por lo mismo valoro más todo en general, y cada día soy más dichosa.

Soy muy clara, sé muy bien lo que quiero y lo que no, responsable, dedicada, agradecida y me encanta la música, el cine, el teatro, y hacer deporte.

Tengo excelentes amistades y 3 maravillosos hijos.

La vida me ha enseñado que para disfrutar de ella hay que tener más o menos balanceado: la familia, las amistades, el trabajo, la salud, el deporte, el entretenimiento y los hobbies, pero es algo complicado tener todo bien, así es la vida ¿no? un constante sube y baja… el chiste es ir mediando e ir equilibrando sin desgastarse y disfrutando.

Lo más importante de todo es estar bien conmigo, y es lo que en general nadie hace, ya que si yo estoy feliz, voy a poder realizarme como mujer, mamá, compañera de trabajo, o hermana y como consecuencia mejor con todos los que trate. Porque la felicidad no depende de los demás, sino de uno mismo.
Me llevó muchos años y sufrimiento entenderlo.

Me considero agradable pues es rarísimo que no me lleve bien con alguien, y esto es una bendición enorme, la cual aprovecho todo los días conviviendo con las personas en todos los lugares a los que voy. Me gusta ayudar a los demás así como me han ayudado tantas personas.

Silvia

Soy una persona con deseos de trascendencia, con espíritu libre e inquieto. La curiosidad es un
componente esencial de mi personalidad. Apasionada y comprometida, para mí no hay medias tintas – o es
verde o es azul, pero no a medias – en cada cosa que hago me expreso yo misma y no puedo permitirme
ser una imitación limitada, medio ser o ser aparentemente. Por eso es difícil ocultar si estoy alegre, enojada, triste o preocupada.

En el camino de la vida, el paisaje que admiro en el día con día, las personas con las que comparto este
caminar, las acciones, los hechos y hasta el clima que toca, es mas importante que la meta.
Soy muy observadora y tomo en cuenta los detalles, en esas pequeñas acciones está la diferencia entre vivir y dejarse arrastrar por la corriente de la vida.

Esposa y madre como orgullo de mi vida, es lo mejor que me ha pasado y es ahí en donde encontré la vocación de vivir la vida y entregar vida, es en esta vocación que comprendo que el sentido mas profundo de nuestra existencia esta marcada por el amor.

Como hija, llevo las ilusiones de mis padres convencida de que son de ellos y a ellos pertenecen, y cargo con las mías, que con esas ya es suficiente.
Como hermana comparto la convivencia y complicidad de los años de infancia y adolescencia, con sus alegrías e incongruencias.
Amiga sincera, comprometida y solidaria.

En mi convergen la paciencia y la impaciencia en una lucha continua por alcanzar mis metas; la tolerancia y la imprudencia peleando por comprender nuestro destino y respetar las divergencias. Ser cada día la mejor versión de mi misma y hacer del mundo un mejor espacio de union y convivencia es la bandera con la que quiero dejar huella, tan sólo un bosquejo de lo mejor que podemos ser, cada uno desde su vereda.

Ilusa, soñadora o ingenua, cualquiera de esos adjetivos podrían entenderse cuando se ve dentro del caos una luz de esperanza. Perseverante, a veces hasta la necedad. Solidaria y a veces distante por esa capacidad de observación de la que no fácilmente me deshago.
Soy un mosaico de virtudes y defectos, que le dan un toque especial a eso que le llaman carácter.
Ni mejor, ni peor que otras, simplemente yo, única y sanamente yo, conmigo en mi, desde la soledad de mi existir hasta la compañía infinita del universo.
El miedo puede llegar a invadirme, pero no a paralizarme, enfrentarlo es mi opción, no evitarlo.

Soy mujer, expresión de ternura y llanto, femenina y creativa, virtudes propias de este género que comparto con muchas más y que como ellas estamos en camino de comprender que no es fácil entender las variantes tonalidades de las personalidades femeninas.
Simplemente soy yo en el dinamismo creciente de mi trascendencia.

Vic De Maupassant

Ahí está la flaca de las piernas largas, descalza, con su vestidito ligero, recostada en el barandal del balcón del piso doce, ya con el vértigo superado, esperando que la aurora traiga los regalos cotidianos que la regresan a la niñez: los pterodáctilos de la modernidad, que llevan en la cola una marca: KLM, Iberia, British Airways, Air France, Lufthansa.

Me gusta ver los aviones jumbo tragándose el cielo, antes de aterrizar, exhalando con sus turbinas el aire denso de la gran ciudad. Me gusta verlos llegar y preguntarme siempre lo mismo: ¿alguien podrá ver mi edificio desde allá?
Si algún viajero pusiera atención en la Torre Heritage, vería mis pelos rubios y lacios, danzando en el viento rojo de las tardes. Se preguntaría qué edad tiene la mujercita de aspecto lánguido que parece melancólica, pero no suele estarlo: es sólo el efecto de los ojos de pájaro, pequeños, brillantes, oscuros y escasos de pestañas. La infancia de mi rostro haría contraste con las líneas de los últimos treintas y con la piel ya no tan tersa de las manos, que muestran un parentesco muy cercano con las lagartijas. ¿Y si algún pasajero se preguntara qué piensa la el balcón?
Se frustraría sabiendo que no hay poesía en mi pensamiento, sino unas cuantas filipinas de Carlos por planchar; avena con un trozo de sandía para el desayuno de mañana; ¿pagué American Express?; que no se me olvide pedirle mi refractario a Inés Elvira. ¡Pobre Becky! Tengo que llamarla.

Se ha ido ya el A380 de Aeroméxico, el último. Ya todos aterrizaron, algunos viajeros ya libraron la aduana. Cierro el balcón, doy un regaderazo a la planta de fresas que ahora ostenta otras pequeñitas, aún muy verdes y amargas, porque están empezando a vivir y no están seguras de que el mundo les agrada. Pienso que las fresas y yo tenemos almas silvestres y parecidas, de manera que la amargura de la infancia habrá de extinguirse en la madurez y los años terminarán inyectando dulzura con acidez.

 

Maru Sánchez de Lara

Soy mujer, sirena, cantante, sobreviviente.
Madre biológica de dos hombres hechos y derechos.
Hija, hermana, amiga…
Me gustan los retos, los desafíos, los viajes, la comida rica y la buena compañía.
Disfruto conversando y cocinando, escuchando música y leyendo.
Analizando mi entorno y tratando de entenderlo.
Convivo, comparto, escribo, pienso, siento, canto, bailo.

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